El argumento que no dijo todo

Escucha: «Es un buen restaurante porque está lleno». ¿Notas algo raro? Para que «está lleno» sea razón de «es bueno», hace falta un puente que no se dijo: «si un lugar está lleno, entonces es bueno». Esa es una premisa oculta: un supuesto que el argumento necesita para funcionar pero no declara. La gente rara vez dice sus premisas más débiles; las da por sentadas, y así el argumento parece más sólido de lo que es.
En lógica, un argumento que se presenta a medias se llama entimema: es un razonamiento que omite una premisa (o incluso la conclusión) porque la da por descontada. La mayor parte del discurso cotidiano son entimemas. «No compres eso, es carísimo» supone «lo caro es malo de comprar»; «no puedo ir, tengo mucho trabajo» supone «el trabajo manda sobre este compromiso». Ninguna de esas premisas ocultas es obvia: todas se pueden discutir.
La maniobra del pensador crítico es completar el argumento: preguntar «para que de tus razones se siga tu conclusión, ¿qué más tienes que estar dando por supuesto?». Al poner la premisa invisible a la luz, pierde su poder de colarse sin examen. Ahí, muchas veces, está la debilidad real.
Dónde se esconden los supuestos
Hay tres lugares típicos donde la premisa oculta se esconde. Generalizaciones sin decir: «está lleno» solo apoya «es bueno» si aceptas la regla general «lo concurrido es bueno». Definiciones no declaradas: «es un gran país» puede depender de «grande = por territorio», «por población» o «por influencia»; sin la definición, la afirmación flota. Valores dados por sentados: «debemos prohibirlo porque es antinatural» descansa en el supuesto «lo natural es lo que debe hacerse», que es justo lo discutible.
Reconstruir el argumento completo no es ser insoportable en cada frase. Es una herramienta selectiva: úsala cuando un argumento te invita a una conclusión importante y salta demasiado rápido de sus razones. En esos casos, vale la pena detenerse a escribir la premisa que falta. Y sobre todo, aplícatelo a ti mismo: tus propias conclusiones también dependen de supuestos que no has examinado.
«No deberías confiar en Carlos porque siempre llega tarde». ¿Cuál es la premisa oculta que hace que la razón respalde la conclusión?
Un argumento puede parecer convincente precisamente porque esconde su premisa más débil.
A un argumento que omite una de sus premisas porque la da por supuesta se le llama ; la maniobra crítica es la premisa oculta para poder examinarla.
Destapa el supuesto
Alguien afirma: «Esta app es la mejor porque tiene más descargas que ninguna». Antes de aceptar, reconstruyes su premisa oculta. ¿Cuál es?
Piensa en una opinión fuerte que tengas (sobre un equipo, una marca, un grupo de personas). Escribe la «razón» que das y luego pregúntate: para que esa razón respalde mi opinión, ¿qué generalización estoy asumiendo? ¿Es verdad ese supuesto, o es un hábito de mi mente?
Pregunta guía: ¿qué tengo que dar por sentado para que mi razón funcione?
Tu texto se guarda sólo en este dispositivo.
Alguien reconstruye el argumento «No estudiaré, ya reprobé antes, así que no sirve de nada». Señala la línea donde la premisa oculta está MAL identificada:
Marca la línea o las líneas con error y pulsa Comprobar.
Chequeo: premisas ocultas
Aquí se mira lo que ya fuiste acertando. Pulsa «Comprobar» para saber si puedes seguir.
Para dominar este tema
- Un entimema es un argumento que omite una premisa por darla por supuesta.
- La premisa oculta es el puente no dicho entre las razones y la conclusión.
- Se esconde como generalización, definición o valor dado por sentado.
- La maniobra clave: «¿qué asumes para que eso sea una razón de tu conclusión?».
- Muchas veces la debilidad real del argumento está justo en el supuesto invisible.
Siguiente (Módulo 4): Deducir e inducir: dos caminos del razonamiento — entender cuándo una conclusión se sigue con certeza y cuándo solo con probabilidad, una diferencia que cambia todo el juicio.
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