Importa qué tan común es, no solo la prueba

La tasa base es qué tan frecuente es algo en la población antes de mirar cualquier señal: la enfermedad afecta a 1 de cada 10 mil, la estafa ocurre en 2 de cada mil envíos. Olvidarla lleva a la falacia de la tasa base: emocionarse con un dato sin ponderar cuán común o raro es el asunto de fondo.
Piensa en un examen «99 por ciento certero» para una enfermedad que padece 1 de cada 10 mil. Toma 10 mil personas: 1 está enferma y el examen la detecta. Pero las 9999 sanas también generan falsos positivos: alrededor del 1 por ciento, o sea unas 100. Resultado: unos 101 positivos, y solo 1 verdadero. Así que un positivo significa, en la práctica, cerca de 1 probabilidad en 101 de tener la enfermedad. La rareza del caso (la tasa base) convierte casi todos los positivos en alarmas vacías.
Dónde se cuela la tasa base en las noticias
La falacia de la tasa base está detrás de muchos sustos mediáticos. «El 80 por ciento de los accidentes los causan conductores novatos» suena demoledor, pero si la mayoría de la gente al volante es novata, es esperable que aparezcan en las estadísticas: hay que mirar la tasa por tipo, no el recuento bruto. Igual con «los muertos se distribuyen en fin de semana»: es que casi todos vivimos igual todo el tiempo, así que las cifras deben relativizarse a la exposición.
La regla mental es convertir todo «1 de cada X» en una pregunta por la base: de qué población sale, cuán grande es, cuán común es ya el evento sin la señal. Un caso que ya era rarísimo sigue siendo raro aunque la prueba salga positiva, y un «peligro» que afecta a millones se gestiona distinto que uno que afecta a uno entre un millón. La tasa base es el denominador invisible que decide si un número debe importarte.
Una enfermedad afecta a 1 de cada 10 mil. Un examen con 99 por ciento de exactitud da positivo a una persona al azar. ¿Es casi seguro que esté enferma?
Un porcentaje de error pequeño en una prueba es suficiente para saber si un positivo es fiable; la frecuencia del caso no importa.
A la frecuencia natural de un caso antes de ver cualquier señal se le llama tasa . Ignorarla y sobrevalorar una prueba positiva es la falacia de la tasa .
Ordena el razonamiento ante un positivo
Ordena los pasos para evaluar con criterio un resultado positivo:
Coloca los elementos en orden y pulsa Comprobar.
Busca una noticia con un «detectamos» o «el análisis dio positivo» (salud, seguridad, filtros de contenido). Estima o investiga qué tan común es el caso real en la población. Con una tasa base muy baja, explica por qué muchos positivos serán falsos y qué le preguntarías antes de alarmarte.
Pregunta guía: ¿cuántos sanos pueden generar errores, dado que son la mayoría?
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Alguien reacciona a un positivo de una prueba para una condición rarísima. Una conclusión es engañosa. Señálala:
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Chequeo: tasa base
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Para dominar este tema
- La tasa base es qué tan común es el caso antes de cualquier señal.
- Ignorarla es la falacia que sobrevalora un positivo.
- En casos raros, los falsos positivos superan a los verdaderos.
- Razona con frecuencias naturales: «de cada mil», no porcentajes.
- Un resultado exige confirmar cuando la tasa base es muy baja.
Siguiente: Auditar una infografía estadística — llega el momento de juntar todo: tipos de datos, promedios, gráficas, muestras, márgenes, causalidad y riesgo, aplicados a una infografía real.
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