← Lumbre

Filosofía Wittgenstein: los límites de mi lenguaje significan los límites de mi mundo

Portada de Wittgenstein: los límites de mi lenguaje significan los límites de mi mundo

Wittgenstein: los límites de mi lenguaje significan los límites de mi mundo

✦ Herero de una de las fortunas de Austria, dejó toda su herencia, fue maestro de aldea, jardinero y arquitecto, y volvió a Cambridge a revolucionar la filosofía dos veces: primero con un libro (el Tractatus) que creía haber cerrado toda la filosofía, y luego demostrando que se…

Roadwise Consulting

Contenido modificado tras su publicación

Objetivo: Contrastar el primer Wittgenstein (Tractatus) con los juegos del lenguaje; resolver pseudo-problemas y leer los memes con él.

14 min Filosofía 15–99 años
Autoevaluación
Más
Wittgenstein: los límites de mi lenguaje significan los límites de mi mundo

Herramientas de la lección

◉ Entrar a La Matrix Descargar PDF Exportar ZIP Sorpréndeme

Sobre este contenido

Ir a

Volver a El giro del lenguaje Cursos Explorar Mi cuenta Salir del modo estudio

El hombre que hizo filosofía dos veces

Retrato de Wittgenstein de mirada intensa
Ludwig Wittgenstein, fotografía hacia 1930. Dominio público, vía Wikimedia Commons.

Ludwig Wittgenstein (1889-1951) nace en Viena, el menor de nueve hijos de una de las familias más ricas de Europa: su padre, Karl Wittgenstein —el "Rothschild austríaco"—, controlaba el acero del Imperio, y por su casa pasaban Brahms, Klimt y el crítico Karl Kraus. Ludwig estudia máquinas y aeronáutica en Berlín y Manchester y allí, construyendo un planeador, tropieza con la pregunta por los fundamentos de la matemática. Esa pregunta lo lleva a Gottlob Frege, y Frege a Bertrand Russell, a quien se planta en Cambridge en 1911 sin avisar; Russell lo recordará como "el ejemplo más emocionante de intelectualidad que he conocido".

Retrato joven de Gottlob Frege
Gottlob Frege, el lógico que encendió en Wittgenstein la pregunta por el lenguaje. Dominio público, vía Wikimedia Commons.

Hereda del padre una fortuna que regala a hermanos, artistas y pobres. Se ofrece como voluntario en la Gran Guerra, oficial en primera línea y condecorado por valor, y en las trincheras y luego en un campo de prisioneros italiano escribe el Tractatus logico-philosophicus, que Russell prologa y que aparece en 1921 con ayuda de Keynes; Keynes, al conocerlo, anota: "Dios ha llegado". Convencido de haber clausurado la filosofía, se retira: maestro de escuela rural (donde golpea a un niño y se arrepiente), jardinero en un monasterio y arquitecto de la casa de su hermana, que diseña con un rigor casi místico.

Retrato de Bertrand Russell
Bertrand Russell, que prologó el Tractatus y luego examinó a Wittgenstein con su propio libro. Fotografía de Bassano Ltd. Dominio público, vía Wikimedia Commons.

Pero vuelve a Cambridge en 1929, y los viejos Russell y Moore lo examinan con su propio Tractatus como tesis doctoral: "supongo que es suficiente", dice Russell. Nace el segundo Wittgenstein: catedrático y eremita que dicta las Investigaciones filosóficas —publicadas póstumas en 1953— y que reniega del primero. Homosexual y celoso de su privacidad en una época de delito, asceta, incapaz de mentir, exigía a los colegas no "decir cosas bonitas" sino trabajar. Muere de cáncer en 1951 en casa de su médico; al despedirse, sus últimas palabras: "Diles que he tenido una vida maravillosa".

¿Hablamos sin saber? Los juegos del lenguaje según Wittgenstein (Filosofía entre Palabras)
Video externo en YouTube. Lumbre no aloja ni controla el contenido enlazado.

El primer Wittgenstein: el mundo como hechos, el decir y el mostrar

El Tractatus es un libro de 750 aforismos numerados y escalonados (1, 1.1, 1.1.2...), escrito como una catedral: lógica arriba, misticismo en el remate. Su tesis de arranque: "El mundo es todo lo que es el caso", la totalidad de los hechos y no de las cosas: el mundo no se compone de átomos sueltos sino de estados de cosas que son o no son. Una proposición tiene sentido porque es una imagen (Bild) de un estado de cosas posible: comparte con la realidad una forma lógica, igual que un plano comparte estructura con el edificio. De ahí su criterio de sentido: solo es decible —tiene sentido— lo que puede ser verdadero o falso, lo que pinta un estado de cosas posible; y eso lo hacen las ciencias naturales, y solo ellas.

Y lo que no es un hecho —la ética, lo estético, "lo místico", el sentido de la vida— no puede decirse, pero se muestra: el valor no está en el mundo (si estuviera, sería un hecho más y no obligaría); "no es cómo son las cosas lo místico, sino que existan". Por eso el libro cierra con la frase más famosa de la filosofía del siglo: "De lo que no se puede hablar, hay que callarse". Y con la imagen de la escalera: sus propias proposiciones son sin sentido (hablan de lo que no se puede decir), pero sirven para subirse y ver; quien lo entiende, dice Wittgenstein, "reconoce mis proposiciones como sin-sentido, tras haberlas ascendido por ellas... tiene que tirar la escalera". Esa autodestrucción es el germen del segundo Wittgenstein.

Lectura corta: callar donde no hay hechos, mirar donde hay uso

Wittgenstein, Tractatus logico-philosophicus (1921) e Investigaciones filosóficas (1953)

En el Tractatus solo se puede decir lo que es un hecho, y todo lo demás exige silencio; en las Investigaciones el sentido se mueve de la lógica al uso social. ¿De qué lado están las discusiones que tú ves pelear cada día en línea?

Tractatus — el mundo y los límites del decir
1 El mundo es todo lo que es el caso. 2 Lo que es el caso, el hecho, es la existencia de estados de cosas. 3 La proposición es la imagen de los hechos. 4 La proposición es un modelo de la realidad tal como la pensamos. 5.6 Los límites de mi lenguaje significan los límites de mi mundo. 6.41 El sentido del mundo debe estar fuera de él; en el mundo todo es como es y todo sucede como sucede, no hay valor — y si hubiera valor, no valdría nada. 6.522 Lo inefable existe; se muestra, es lo místico. 7 De lo que no se puede hablar, hay que callarse.
Investigaciones §1 y §43 — el significado es el uso
§1 "Los nombres significan objetos": así aprendí el lenguaje... En esta explicación subyace una concepción de la esencia del lenguaje que considero falsa. §43 Para un amplio uso del lenguaje — aunque no de todo —, el significado de una palabra puede explicarse así: el significado de una palabra es su uso en el lenguaje. Y el significado de un nombre a veces se explica entregando el objeto, pero eso no dice qué significa el nombre. No preguntes "¿cuál es el significado?", pregunta "¿cómo se usa?" en el juego de que forma parte.
Investigaciones §66-67 y §115 — parecidos de familia y la mosca
§66 Piensa, por ejemplo, que no hay algo común a todos los juegos: mira, no pienses — verás semejanzas, parecidos de familia, un complejo entrelazado de parecidos que se cruzan, y no una sola esencia. §115 Una imagen nos mantenía cautivos; y no podíamos salir de ella, porque se reproducía en nuestro propio lenguaje. §309 El objetivo de la filosofía es dar con la mosca la salida de la botella de cristal: los problemas no se resuelven, se disuelven mostrando que nacían de un mal uso del lenguaje.
Traducción propia abreviada y modernizada de los originales en alemán (1921 y 1953).

El segundo Wittgenstein: juegos del lenguaje

Lo que derrumba el primer edificio es una frase de san Agustín en las Confesiones — "las palabras nombran objetos, aprender el lenguaje es asociarlos" — que parece obvia e infantil, y que Wittgenstein muestra que es un error filosófico de toda una vida. Porque sí, a veces el lenguaje nombra, pero hace muchísimas otras cosas: dar órdenes, contar, jugar, agradecer, suplicar, maldecir, saludar, preguntar, sospechar. A cada uno de estos usos con sus reglas los llama juegos del lenguaje: actividades con una gramática propia, inseparables de lo que hace la comunidad, de una forma de vida. Consecuencia capital: el significado no es el objeto nombrado, es el USO. "¡Agua!" no nombra una sustancia: puede ser una orden, un grito de sed o un aviso en un experimento. Y buscar el significado verdadero de una palabra fuera de su uso es la fuente de casi todo problema filosófico.

Por eso su método es "no pienses, mira": describe cómo funciona la palabra. Las palabras no tienen esencias sino parecidos de familia: ninguna nota común une a todos los "juegos" (¿el ganar? hay solitarios; ¿la diversión? el ajedrez de torneo a veces tortura; ¿la habilidad? la ruleta no la tiene), solo semejanzas que se cruzan como los rasgos de un rostro en una familia. Esto disuelve los "¿qué es la justicia? ¿qué es el arte?" como preguntas mal formadas: no buscas una cosa, buscas reglas de uso. Y queda una advertencia que late hoy: "si un león pudiera hablar, no lo entenderíamos" — entender exige compartir una forma de vida, no solo emitir sonidos.

De la imagen lógica a la caja de herramientas

  1. Dos Wittgenstein: decir/mostrar y uso/juego

    El primero (Tractatus) ve el lenguaje como imagen lógica de los hechos: solo se dice lo verificable, lo demás se calla. El segundo lo ve como una caja de herramientas: cada palabra funciona según el juego en que se usa. El sentido pasa de la lógica al uso social.

Para el segundo Wittgenstein, el "significado" de una palabra es:

La idea de "parecidos de familia" de Wittgenstein niega que una categoría como "juego" tenga una única esencia común a todos sus miembros.

Reglas, lenguaje privado y filosofía como terapia

¿Qué sostiene a un juego? Reglas — pero, ¿cómo las sigo? Wittgenstein abre un problema famoso: "seguir una regla" parece requerir una interpretación, y cada interpretación otra, en una regresión infinita; si así fuera, ninguna regla determinaría nada. Su salida: hay un modo de interpretar que no es interpretación sino práctica, costumbre, institución: "mostrar cómo se continúa" — el niño no deduce la regla, se le enseña y actuamos igual.

Por eso un lenguaje estrictamente privado es imposible: si en mi diario asocio la letra "S" a una sensación y escribo "hoy tuve S", no tengo ningún criterio para saber si mañana "S" significará lo mismo; sin uso público y sin posibilidad de error, la palabra no significa nada (no hay diferencia entre "me parece correcto" y "es correcto"). Esto sacude la idea romántica de la interioridad: el dolor no se expresa nombrando un objeto privado, sino con gestos aprendidos — llorar, quejarse — a los que la comunidad responde.

Y ahí se cifra su concepción terapéutica de la filosofía: los problemas filosóficos son "crisis gramaticales", un embelesamiento producido porque el lenguaje "nos toma de vacaciones" — usamos una palabra fuera del juego que le daba sentido ("¿dónde está el significado de la palabra 5?", ¿el número es una cosa?). La filosofía no resuelve esos problemas: los disuelve, devolviendo las palabras a su uso cotidiano, "mostrándole a la mosca la salida de la botella de cristal".

Completa con las palabras clave: en el Tractatus, de lo que no se puede hablar hay que ; para el segundo Wittgenstein el significado de una palabra es su dentro de un del lenguaje; muchas categorías no tienen una esencia común sino de familia; y los problemas filosóficos no se resuelven, se .

Ordena el argumento sobre por qué un "lenguaje privado" no funciona:

    Coloca los elementos en orden y pulsa Comprobar.

    Empareja el concepto wittgensteiniano con su efecto en tu presente:

        Defiende o ataca: "Si el significado es solo el uso en un juego, entonces no hay verdad sobre lo justo o lo bueno: cada comunidad juega como quiere y la filosofía se vuelve sociología."

        Tesis

        Si lo defiendes, arguye que todo juicio moral es ya un movimiento dentro de un juego compartido; si lo atacas, que Wittgenstein disuelve la crítica al decir que "lo injusto" solo lo es dentro de un juego.

        Evidencia

        Ejemplos: el abolicionismo (un juego moral cambia desde dentro y desde fuera), y su límite: la esclavitud no se justifica "porque nuestra forma de vida lo usa".

        Razonamiento

        Distingue que el uso fija el significado (no hay lenguaje privado) de que el uso legitime todo valor: Wittgenstein describe, no aprueba.

        Conclusión

        Contraargumento

        Tu rival dirá que sin un criterio universal no se puede denunciar el nazismo "desde fuera". Responde: la fuerza de la denuncia no viene de fuera del lenguaje, sino de conflictos entre juegos y de un sufrimiento que pide ser puesto en palabras.

        Tu respuesta al contraargumento

        Toma una palabra por la que hayas discutido recientemente ("respeto", "libertad", "arte", "novio/a", "trabajo") y pregúntate: ¿estábamos buscando su uso real o peleando por una esencia que ninguno usaba? Describe en cinco líneas cómo la usaba cada parte, en qué juego — pedir, acusar, definir, bromear. Y decide: ¿el desacuerdo era sobre el mundo, o sobre el uso de una palabra?

        Aplica "no pienses, mira": describe lo que la gente hacía con la palabra. Casi siempre la pelea se enfría cuando ves que cada uno jugaba a otra cosa.

        Tu texto se guarda sólo en este dispositivo.

        Te quedas con

        • Dos Wittgenstein: el del Tractatus (solo se dice lo que es un hecho; ética y mística se muestran y hay que callar) y el de las Investigaciones (el sentido es el uso).
        • Juegos del lenguaje: las palabras no etiquetan cosas, se manejan en prácticas — ordenar, jugar, suplicar — dentro de una forma de vida.
        • Parecidos de familia: muchas categorías (juego, arte, lenguaje) no tienen una esencia común sino un tejido de semejanzas; "no pienses, mira".
        • Filosofía como terapia: muchos "problemas eternos" son confusiones por sacar una palabra de su juego; se disuelven, no se resuelven.

        Chequeo: Wittgenstein

        Aquí se mira lo que ya fuiste acertando. Pulsa «Comprobar» para saber si puedes seguir.

        Siguiente: Frankfurt: la industria cultural y la razón instrumental — el siglo deja de preguntar solo por el lenguaje y pregunta por la sociedad: por qué la Ilustración, en vez de liberar, engendró administración total; cómo Adorno, Horkheimer, Benjamin y Marcuse leyeron la cultura de masas como una industria que fabrica consenso, y qué queda de eso en el feed y el streaming.

        Las respuestas y tu progreso se guardan sólo en este dispositivo. Contenido firmado por su autoría mediante Lumbre.

        Autoevaluación

        Comprueba lo que aprendiste

        2 preguntas · ves cada respuesta al momento · el resultado queda guardado en tu historial

        Iniciar autoevaluación
        Más sobre esta lección

        Comentarios

        Inicia sesión para comentar.

        Todavía no hay comentarios. Sé la primera persona en opinar.