
Dos aperturas incompatibles (deliberadamente)
Génesis arranca con dos creaciones puestas en fila sin una nota al margen. Gn 1,1-2,3: Dios crea en seis días por palabra y orden, del cosmos al ser humano, «varón y mujer los creó», y descansa el séptimo. Gn 2,4b-25: Dios crea de la tierra húmeda, empieza por el hombre solo, planta un jardín, modela animales y de una costilla (tzela, «lado») hace a la mujer; no hay séptimo día. No es descuido de empalmador: es una técnica de apertura que el antiguo Oriente conocía (Gilgamesh también abre con dos tablas). Cada relato es una tesis: el primero, un orden cósmico con sabat incluido; el segundo, una intimidad conflictiva: polvo, aliento, soledad y un jardín con reglas.
Un lector afirma: «Génesis 1 y 2 contradicen la ciencia». Con el género literario de la mano, ¿qué está cometiendo?
El diluvio, con vecinos
Gn 6-9 es la versión hebrea de un diluvio que Mesopotamia ya cantaba: la tabla XI de Gilgamesh y el Atrahasis narran el barco, los animales, las aves sueltas. Lo propio de Génesis es la tesis: el diluvio no es un capricho de dioses irritados por el ruido humano, sino un duelo del Creador ante la violencia, y el pacto del arco iris queda abierto «a toda carne». Aquí se ve el método de la biblioteca entera: la Biblia no copia, contra-argumenta (compara el objeto del Antiguo Oriente).
Génesis 1-11 es un : creación, diluvio, Babel — cuatro historias para toda la humanidad. A partir de Gn 12 la cámara se cierra sobre una sola : Abraham y su casa.
La novela de la promesa (Gn 12-50)
Lo desarmante del Génesis patriarcal es la calidad moral de los elegidos: Abraham dice «es mi hermana» (dos veces) para salvar su cuello; Jacob compra la primogenitura con un plato de lentejas y roba la bendición disfrazado; Judas… perdón, Judá, se acuesta con una mujer creyéndola prostituta. Y sobre ese material poco edificante se repite la misma promesa: tierra, descendencia, bendición para todas las familias de la tierra. El libro cierra con José, vendido por sus hermanos, gobernando Egipto, con una frase que es el bisagra hacia Éxodo: «subió al poder una dinastía que no conocía a José».
Clasifica cada escena según el ciclo patriarcal del que forma parte.
Arrastra cada ficha a su categoría (o tócala y luego toca la categoría). También puedes usar el teclado.
Une cada imagen del Génesis con su función dentro del relato.
La «costilla» de Gn 2,22 traduce un término hebreo (tzela) que en casi todas sus apariciones bíblicas significa «lado» o «junta».
Piensa en el «Dios» que se lleva el Génesis: descansa en sábado, cierra la arca, se arrepiente, prueba a Abraham, lucha con Jacob, sueña con José. ¿Cuál de esos rasgos te parece más incompatible con tu idea previa de lo que un dios bíblico «debe» hacer?
Ninguna respuesta es herejía: el libro fue escrito para des-colocar ideas previas.
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Chequeo de Génesis
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