← Lumbre

Filosofía y espiritualidad El Mesías: de la esperanza al debate

Portada de El Mesías: de la esperanza al debate

El Mesías: de la esperanza al debate

✦ La Biblia casi nunca dice el Mesías como figura independiente: ungidos son los reyes de Israel, los sacerdotes y hasta Ciro de Persia · Filosofía y espiritualidad · 7 minutos que valen la pena

Roadwise Consulting

Contenido modificado tras su publicación

Objetivo: Seguir la palabra «ungido» desde los reyes de Israel y Ciro hasta los dos mesías de Qumrán y el debate judío-cristiano: un título sin figura fija.

7 min Filosofía y espiritualidad 15–99 años
Autoevaluación
Más
El Mesías: de la esperanza al debate

Herramientas de la lección

◉ Entrar a La Matrix Descargar PDF Exportar ZIP Sorpréndeme

Sobre este contenido

Ir a

Volver a Los evangelios y Jesús Cursos Explorar Mi cuenta Salir del modo estudio
Icono ruso sobre tabla: Cristo entronizado como Pantocrátor, de frente, con el libro del Evangelio en la mano izquierda y la derecha en gesto de bendición, aureola crucígera y manto azul sobre túnica oscura.
«Icono ruso del Cristo Pantocrátor» (tabla, s. XVII-XVIII), anonimato, dominio público, vía Wikimedia Commons. El gesto del bendiciante y el libro abierto son la respuesta pintada de siglos de debate: el «ungido» esperado como rey resultó representado como juez y maestro de la Escritura.

Una palabra con poca Biblia detrás

«Mesías» (mashiah, «ungido») designa en el AT, casi siempre, a alguien con aceite derramado sobre la cabeza y un cargo real o sacerdotal: Saúl («el ungido de YHWH», a quien David se niega a tocar, 1 Sam 24), los sacerdotes consagrados, y aun los patriarcas errantes — «no toquéis a mis ungidos» (Sal 105,15). El único «ungido» de Isaías 45,1 es Ciro, rey persa. La espera de un futuro hijo de David que restablezca el trono (2 Sam 7; Sal 89; Is 11,1-10 «un brote del tronco de Jesé») late sobre todo en los salmos y profetas leídos hacia adelante, y florece tras la catástrofe: los Salmos de Salomón (s. I a. C.) piden «al hijo de David que reine» con pureza y espada de palabra; Qumrán espera dos ungidos — el Mesías de Israel (rey) y el Mesías de Aarón (sacerdote) —; y Daniel 9,25-26 numera «desde la salida de la orden hasta un ungido, príncipe», «se cortará el ungido y no será». La palabra existía; la figura no tenía retrato único. En griego, la traducción christós y su uso como nombre propio —«Cristo»— es ya el cristianismo leyendo el título hacia atrás.

David el rey sacerdotal — Proyecto Biblia (BibleProject en español)
Video externo en YouTube, verificado disponible por oembed. Lumbre no aloja ni controla el contenido enlazado; la lectura académica de este objeto es independiente del canal.

¿Cuántos mesías esperan los manuscritos de Qumrán (Mar Muerto)?

Los cuatro moldes del esperado

Las esperanzas del «ungido» caben en cuatro moldes que la Biblia entera conocía y combinaba. El real-davídico: un rey que juzga con rectitud y extermina al injusto (Salomos 17-18; el «vástago de David» de Isaías 11). El sacerdotal-maestro: un enseñador puro como «Melquisedec» (Salmos 110: «sacerdote para siempre» que Hebreos convertirá en cristología; los Salmos de Salomón critican a los sacerdotes indignos y esperan uno verdadero). El profético-elíano: un precursor que «convierte los corazones» (Mal 3,23-24, texto que el judaísmo lee como anuncio de Elías antes del día de YHWH; los evangelios lo leen aplicado a Juan el Bautista, Mc 9,11-13). Y el celeste: el «como un hijo de hombre» de Daniel 7 que viene sobre las nubes y recibe el reino — figura que la sección de las «Parábolas» de Henoc ya lo individualiza como «el Ungido» escondido junto a Dios. Jesús combina los cuatro moldes con los textos del siervo sufriente (Is 53); y por eso el Sanedrín y los evangelios discuten menos «¿eres descendiente de David?» que «¿por qué el ungido sufre?». La pregunta se volvió el escándalo.

Clasifica cada texto según el molde de esperanza mesánica que refleja.

Arrastra cada ficha a su categoría (o tócala y luego toca la categoría). También puedes usar el teclado.

Bar Kokhba (132-135 d. C.) fue declarado mesías por el rabino Akiva leyendo «una estrella sale de » (Núm 24,17); la tradición talmúdica (Sanedrín 93b) registró la réplica: «Bar Kokhba, estrella falsa: no eres el ungido», y el fracaso obligó a Israel a repensar el título.

Dos maneras de leer la misma promesa

¿Qué le pasa a la esperanza cuando sus dos textos capitales apuntan en direcciones opuestas?

Isaías 9,1-6: el trono como respuesta
«Un niño nos ha nacido, un hijo se nos ha dado; el principado sobre su hombro»: los nombres del niño son títulos de oficina y guerra — Consejero admirable, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz. El judaísmo lo leyó como un hijo real de la casa de David (Ezequías, dijo la investigación moderna); Mateo 4,15-16 lo leyó como el galileo que enciende la luz.
Isaías 53 y los cantos del siervo: la herida como respuesta
«Despreciado, varón de dolores… herido por nuestras transgresiones»: un siervo que padece, calla, es contado entre transgresores y verá descendencia. El cristianismo hizo de él retrato de la cruz; el judaísmo exégesis de Israel en cautiverio o del profeta perseguido, porque un mesías que muere sin vencer contradice la gramática del trono.
El NT no elige uno: cose los dos —«el Cristo padecerá y así anunciará al pueblo» (Hch 3,18-24)— y por eso la cristología nació leyendo Isaías, salmos y Daniel en una sola frase: «era preciso».

«¿Eres tú el que ha de venir, o esperamos a otro?» (Mt 11,3). Un mesías que no ejecuta la justicia esperada es la pregunta que divide a judaísmo y cristianismo desde el siglo I. ¿Qué esperanzas propias sobreviven cuando la promesa «no se cumple», y cuáles exigen que uno cambie la forma de la promesa?

La respuesta cristiana a Juan Bautista (Mt 11,4-6: «los ciegos ven») es una redefinición de la señal — comparar con el mesías que mata o el mesías que sana.

Tu texto se guarda sólo en este dispositivo.

Chequeo del Mesías

Aquí se mira lo que ya fuiste acertando. Pulsa «Comprobar» para saber si puedes seguir.

Las respuestas y tu progreso se guardan sólo en este dispositivo. Contenido firmado por su autoría mediante Lumbre.

Autoevaluación

Comprueba lo que aprendiste

2 preguntas · ves cada respuesta al momento · el resultado queda guardado en tu historial

Iniciar autoevaluación
Más sobre esta lección

Comentarios

Inicia sesión para comentar.

Todavía no hay comentarios. Sé la primera persona en opinar.